Para empezar con el apartado de VIAJES, ¡qué mejor destino otoñal que Zamora!, "Ciudad del Románico" como anuncian en la página del Excmo. Ayto.
La provincia encierra mil y un lugares donde escaparse y sentir la cultura y el abrigo de inigualables espacios naturales, pero como el tiempo es limitado cuando uno está de vacaciones, nos centraremos en lo que nos dió de si el pasado fin de semana.
Para dormir qué mejor lugar que la villa de Tábara, ciudad natal de León Felipe y Julio Camino Galicia, pueblo con una gran historia y situada en el centro norte de la provincia de Zamora, a una altitud de 744 m., siendo el centro de lo que geológicamente se conoce como Depresión de Tábara, junto a las estribaciones de la Sierra de la Culebra, próxima a las sierras de las Cavernas y de las Carvas.
El sábado por la mañana en Tábara disfrutamos de un mercadillo con todo tipo de puestos, aunque los que más atractivos nos resultaron fueron los de verduras y legumbres típicos de la región, sin menospreciar los de lencería fina, calcetines y encurtidos que también fueron visitados, también paseamos y descubrimos su arquitectura popular (Fuente Los Frailes, Fuente Los Caños y Fuente La Cañada), así como la religiosa (Iglesia Parroquial de Santa María e Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción).
Tras una mañana de relax y compritas nos fuimos a Ferreruela de Tábara (Zamora), en plena Sierra de la Culebra, a comer en casa Pepa, templo de placer donde nos dejamos llevar por Pepa, los habones, el estofado, el pulpo, el bacalao, el cordero, la vaca, el pan, las natillas, el arroz con leche, el bizcocho y el café de puchero, ñam, ñam!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!y todo por 20 euros.

Tras este gran menú decidimos ir a bajar calorias a La Folguera (Tábara), precioso robledal que nos recordó años jóvenes cuando íbamos en busca de lobos. Preámbulo idóneo de la berrea que vivimos en Prados y que gracias a Svarosvky y a nuestros amigos los guardas forestales vivimos muy de cerca.

La noche del sábado fué también en Tábara, en la preciosa casa familiar de Cris, cena ligera, en comparación de la comida, huevos fritos, patatas fritas, empanada, ensalada....magdalenas de Tábara y a dormir.
Y llegó el final, domingo otoñal con lluvia que solo nos permitió cerrar la ruta gastronómica comiendo en la Bodega Los Yugos de El Perdigón (Zamora) y hacer una ruta turística en coche por Zamora. Para finalizar......homenaje a Bodega Los Yugos:"gracias por la ensalada, la vaca, el costillar de cerdo, el jamón, el queso, el vino, los choricitos y su gente".

GRACIAS A CRIS Y A SU FAMILIA POR ESTE INOLVIDABLE FINDE!!!
Pues una servidora tiene envidia de los platillos tan deliciosos que habeis saboreado. Al menos he probado los restos de la morcilla.
ResponderSuprimirNo te preocupes guapa!!podrás resarcirte en Valladolid (si consigo alojamiento)y en Lisboa que ahí tampoco se come nada mal.
ResponderSuprimirComo buen vecino cumplí con la obligación moral de catar todas las viandas (varias veces). Puedes dormir tranquila
ResponderSuprimirPrecioso el blog y la entrada, ahora sí que se aprecia el "toque Elisa".
ResponderSuprimirIñaki, gracias!, viniendo de ti vale el doble, misterbloger!!!me inclino a tus pies!
ResponderSuprimir